Cuando una votación se discute después, casi nunca es por el recuento: es por quién podía votar. Un censo mal preparado —con duplicados, con personas que ya no son socias, con un correo compartido— es la fuente más común de impugnaciones y de malos ratos. La buena noticia es que se arregla antes de abrir, y en una tarde.
Por qué el censo es lo primero
La plataforma puede sellar las papeletas y permitir que cualquiera recalcule el resultado, pero no puede saber si una persona tenía derecho a votar. Esa decisión es de la organización y se toma antes, con la lista. Por eso conviene dedicarle más tiempo que a cualquier otra parte de la convocatoria.
1. Decide quién vota — y con qué fecha de corte
Antes de tocar ningún archivo, responde por escrito a tres preguntas: qué requisitos hay que cumplir (estar al corriente de cuotas, antigüedad, categoría…), en qué fecha se mide (la fecha de corte) y quién tiene la última palabra si alguien reclama.
- Estatutos o reglamento: si definen el censo, la lista es la que dicen ellos, no la que te dé tu hoja de cálculo.
- Fecha de corte: una sola. Quien se da de alta después, no vota en esta convocatoria, salvo que vuestras normas digan otra cosa.
- Qué categorías hay: socios y simpatizantes, delegados, secciones territoriales… Si votan cosas distintas, anótalo ahora: lo necesitarás en el paso 5.
2. Reúne los datos mínimos
No pidas más de lo necesario. Para votar en la plataforma hacen falta, por cada persona:
- Nombre y apellidos.
- Un correo electrónico o un teléfono móvil —al menos uno de los dos—, porque es por donde recibirá su acceso.
- Documento de identidad y teléfono, solo si vuestro proceso los necesita: son opcionales.
- Coeficiente de voto, si cada persona pesa distinto (por ejemplo, el coeficiente de cada vivienda en una comunidad de vecinos). Si no lo indicas, vale 1.
3. Limpia la lista antes de importarla
Un cuarto de hora de revisión evita la mayoría de problemas. Abre el archivo y comprueba:
- Duplicados: la misma persona con dos correos, o con el nombre escrito de dos formas.
- Correos mal escritos: los de
gmial.como con espacios al final son los que luego no reciben nada. - Bajas pendientes: quien ya no cumple el requisito en la fecha de corte.
- Una fila por persona, con una cabecera clara en la primera fila (Nombre, Apellidos, Email…).
4. Impórtala
La plataforma importa archivos de Excel (.xlsx, .xls), CSV o texto (.txt). Tras subirlo, te pide que indiques qué columna es cada dato, así que no hace falta reordenar el archivo. Si importas a un grupo, quien ya existía en el sitio no se duplica: se le vincula al grupo, y si una persona aparece en varias filas, se suman sus coeficientes.
Es una buena idea hacer primero una prueba con diez filas y comprobar que el nombre, el correo y el coeficiente han quedado donde toca.
5. Organiza en grupos
Los grupos sirven para decidir quién vota en cada votación sin repetir la lista. Un ejemplo: «Socios», «Delegados» y «Sección norte». Una votación para toda la asamblea incluye los tres; una consulta a la sección norte, solo uno.
- Un grupo por cada conjunto de personas que votan lo mismo.
- Si hay votos con peso distinto, indica el coeficiente al importar y no a mano después.
- En una comunidad de vecinos, el campo de propiedad permite anotar a qué vivienda o local corresponde cada persona.
6. Elige cómo entrarán
Quien vota no necesita registrarse. Puede recibir un enlace personal de un solo uso por correo o por SMS, o entrar con usuario y contraseña si lo prefieres. Piensa en tu censo real:
- Personas con correo que usan a diario: el enlace por correo es lo más sencillo.
- Personas que apenas miran el correo: el SMS, si el plan lo incluye, suele dar mejor participación.
- Personas sin internet: una mesa presencial con urna. Sus votos entran en el mismo recuento.
7. Prueba y congela antes de abrir
- Pruébalo con dos o tres personas de confianza —incluida alguna poco técnica— y comprueba que reciben el acceso y que pueden votar.
- Publica la lista de personas con derecho a voto antes de la votación, con un plazo para reclamar, si vuestras normas lo prevén.
- Congela el censo en la fecha de corte. Cualquier cambio posterior debería quedar escrito y con quien lo autoriza.
- Guarda una copia del archivo que importaste. Si alguien duda de la lista, la comparas con la original.
Qué no puede hacer la plataforma — y qué sí
Demokratian no comprueba que las personas de tu lista cumplan los requisitos: esa responsabilidad es de la organización. Lo que sí hace es que cada persona vote una sola vez, que el voto sea secreto y que el resultado se pueda comprobar después.
Tampoco está de más recordar que una lista de socios es un dato personal. Si es de un partido, un sindicato o una confesión, es además un dato de categoría especial, y conviene que el contrato con quien trate esos datos lo recoja. Lo explicamos en nuestro artículo sobre RGPD.
"Un censo limpio no gana una votación: evita que alguien pueda decir que se ganó mal."